viernes, 30 de mayo de 2008


Deja que sea



Deja que sea lágrima en tu faz agotada,
que humedezca mi tacto tu alma hoy tan seca
de haber llorado tanto, hasta quedarse hueca
como mi corazón, al saberte apenada.

Yo poco puedo hacer, pero por tí lo hago,
y con gusto ante el reto de ser, por fin, amigo,
estoy aquí por tí, escucha lo que digo
pues te haré sonreír. ¿No sabes? ¡Soy un mago!

Un mago poderoso, que en arco iris brillante
tornará tu dolor, tu lágrima temprana
al pasar el tamiz del sol de tu semblante,

Un mago que en la noche te cantará una nana
solo por ver tu risa; y se irá, no sin antes
regalarte un suspiro, y un dulce "hasta mañana".


martes, 13 de mayo de 2008


Solo edad





Puñales de agonía en cada esquina,
placer por desangrarme en su procura,
rabia de mil diablos de amargura,
éxtasis de dolor y anfetamina...

Terror del que entre sueños adivina
que no es morir la realidad más dura,
aborto de infernal cabalgadura
que escupe cada estrofa alejandrina...

Borbotones de hiel, terrible espanto,
infarto provocado por el miedo
a lo que fuera ya nunca mas verte...

Nunca sabré por qué me importas tanto,
¡Remátame, mi amor! porque no puedo
hallar sin ti más vida que la muerte.

viernes, 2 de mayo de 2008


Versión "Volverán las oscuras golondrinas" Gustavo Adolfo Bécquer (músical)


Angustia




Mi mano amiga, mi ángel puro y sano,
evasión de las noches de desgarro
de un almacén de besos oxidados
que, furioso, me echaron en tus brazos:

El filo de navajas en la noche
dispuestas a sajar sin esperanza
las venas que gritaron mis pecados,
las lágrimas de amarte en rebeldía...

La confianza mortal en el Infierno,
la vorágine de golpes en cadena
que me inflingí por no sentirme vivo,
por ser bilis infecta entre tus labios.

Al final... soledad, angustia, fiebre,
llanto desde el cadalso de tus ojos
al cerrarse en mis manos para siempre,
cual las puertas de días más felices...

...muchos clavos. ¡Tan cruel es mi corona
que no permitirá que resucite!

domingo, 27 de abril de 2008

Joan Manuel Serrat/Miguel Hernández


Corazón de papel




Corazón de papel, de ángel su alma buena,
soporta a duras penas, cual Atlas, el dolor
de llevar a su espalda sus miedos y sus penas
aliviándose apenas al soplo del Amor.

Maravillosa imagen, sonrisa incandescente,
ojos de luz tan pura que sonrojara al sol;
silueta de hada tierna que cuida de la gente,
enamorada imagen del divino arrebol;

Hermosa en tu tristeza, generosa en tus hechos,
he de darte alegría, firmeza ante el despecho,
dulce princesa mía, mi calma y mi pasión;

Liberaré tu encanto al sol de un nuevo día,
serás al fin un ángel, mi Diosa de alegría,
y yo tu amigo-amante, tuyo DE CORAZON.


domingo, 30 de marzo de 2008

Por la alegría impuesta






Me pedís que demuestre mi alegría
con canciones de amor y madreselva,
con versos de cometas entre almendros,
con ángeles, y niños en la hierba...

"¡Mi amor, te quiero, bésame, soy tuyo,
dame besos de mango y de cocuyo!"

Ya contestado está, y con tan poco
alguno dará palmas embobado
aunque tarde semanas, quizá meses
en descifrar el alma del que escribe:

"...Amor que cantas bajo mi ventana,
sube y hazme el amor hasta mañana!"


Oigo risas... qué triste, no me entienden,
¡yo no quiero poemas de amor hueco,
quiero morir besando tus entrañas,
que brote en mí el río de tus versos!

(Amor, te quiero, tú eres mi pasión,
eres la sangre de mi corazón...)

No importa, aplaudid al insensato,
al pobre de emociones, al "brillante
mejor poeta autoproclamado",
y dadme una parcela en vuestro olvido...


...¡beberé aún del alma inmensa de los vivos
cuando sus muertos se queden sin legiones!


martes, 18 de marzo de 2008


Savinien




Siento, amigos, que hoy debo hablar de un loco
-al menos esta vez- que mucho os quiere;
viene conmigo siempre, al irse muere...
y hasta yéndose así, se queda un poco.

Nacido del amor, vivo en su muerte,
indómito al amar, al ser amado
entrégase con alma, y sin cuidado
nace y muere, se hunde y se hace fuerte.

Onírico y real, en sangre y alma
siempre amigo será, de sus amigos;
quien no lo sea aún, tendrá el abrigo
útil de su confianza, y de su calma.

Inculto en teorías, no conoce
el lenguaje poético, o sus artes...
ruego le perdonéis... es una parte
ésta que se le atraganta, con el roce.

Él, simplemente, escribe lo que siente,
y espera disfrutéis, en su locura.
Su nombre queda dicho. Con ternura
me despido de vos. ¡Os quiero, gente!