lunes, 16 de junio de 2008


El niño en la playa




De pequeño, mi inquieto corazón se abrumaba
con la historia del niño que intentaba llenar
un hoyo en una playa, con el agua del mar
que con paciencia inmensa, con su cubo sacaba.

¡Cuántas noches en vela, intentando entenderte,
niño de fantasía, querube soñador!
¡Cuántas noches buscando para tí el mejor nombre,
hasta saber de pronto que tu nombre es AMOR!

Déjame tu paleta, tu cubo y tu rastrillo,
tengo un hoyo más grande que llenar, que soy YO;
el océano es ella, quiero encerrarla dentro
de mis cuatro paredes. Mi cuerpo, su prisión.

Una prisión sin rejas, ni guardianes ni techo,
en la que vueles libre, mi querido gorrión;
la prisión del Amor, ese chiquillo ciego,
y de su lazarillo, la indómita Pasión.

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