sábado, 28 de junio de 2008




Todas las luces... luz



Sentir, besar, vivir... morir, acaso,
en el cálido aroma de tu abrazo.
No pido más. Tan sólo hacerme tuyo
como tuyos ya son mis pormenores.

Sentir que ya no siento, que no existo,
y volver a la vida en tus entrañas,
quererte desde dentro, en estallido,
y consumir tu ser con mis caricias.

Besar sin compasión, a quemarropa,
como lluvia que cae serenamente,
con la pasión de la naturaleza
y el calculado avance de los tiempos.

Vivir en la ignorancia del entorno
igual que vive ajeno el condenado
a la marcha del mundo que le toca,
del que se aísla, voluntariamente.

...Y al final morir... vivir... morir viviendo
ese último momento, instante dulce
de ver tu imagen amada, el suave beso
que me abra la puerta al Gran Viaje.

viernes, 27 de junio de 2008


Ya no te quiero

(Mentiras de amor)



No te quiero, mi amor, ya no te quiero,
pues sale el Sol sin ti cada mañana;
ya nada importa, ya ni tengo gana
de pensar en vivir, mientras me muero.

Ya no te quiero, amor... y lo primero
que veo al asomarme a mi ventana
eres tan sólo tú, que estás lejana
como lo está el amor de mi tintero.

Ya no te quiero, y así te lo recito
para que me oiga claro el mundo entero,
el mundo para el cual soy un proscrito;

Reniego de un amor que fue sincero
y me arrancaré el alma en este grito:

¡Ya no te quiero, amor... ya no te quiero!

jueves, 26 de junio de 2008

miércoles, 25 de junio de 2008



Arrebol




El arrebol de tus mejillas brunas
en derredor de mí se expande y crece,
y un nuevo astro ajeno al Sol florece
al competir en puro con la Luna;

Toda estrella se oculta humillada
cuando tu faz al éter se aparece,
y el campo entre murmullos reverdece
cuando muestras al mundo tu mirada;

Los ojos del Amor no son tan bellos
y los disfrutan ricos y plebeyos
anulando, sin más, la voluntad...

...¡que gocen del amor de los humanos!
Prefiero el suave roce de tus manos
y saber que nos amamos de verdad.

martes, 24 de junio de 2008


Mediodía



Mediodía... un café
que resucita mi angustia adormilada.
No sé quién soy, no importa... no soy nadie,
un nadie absurdo que busca la belleza.

Mediodía... un diario,
un líquido que quema mi afónica garganta
de tanto haber gritado nombres desconocidos
de mujeres que nunca, nadie, sabrá cuánto he amado.

Mediodía... qué tarde
llegará hoy la Muerte a cumplir su jornada;
o... quizá ya lo ha hecho, pues esto no es la vida,
no es más que un breve inciso entre dos Purgatorios.

Mediodía, otra vez,
el mediodía eterno que no acababa nunca
hasta que te vi ágil, cruzando en el semáforo
que te trajo a mi acera.

Ahora el tiempo corre,
el mismo tiempo que no repara en sueños
te empujó a entrar, y te invité a una copa
bebida de mis labios. Se acabó el mediodía...

...¡bienvenida a mi ocaso!


lunes, 23 de junio de 2008





Te tengo y no eres mía


Te tuve entre mis manos temblorosas
y te dejé escapar...

Me perdí en tus pupilas luminosas
y fuiste tú mi mar...

Viví mis noches absorto en tu mirada
de incandescente azul;

abrí los ojos, al contacto del mundo,
y allí no estabas tú.

Y los cerré, jurando no entreabrirlos,
permaneciendo así,

porque al mirar, más fuerte era mi angustia:
¡no estabas junto a mí!

domingo, 22 de junio de 2008



Adioses de papel



En la hora malsana
del final de este absurdo recorrido
contaré mis pasiones,
lo que de ellas ha sido,
y me hundiré en la bruma del olvido.

Pero al irme sin gana,
será tuyo mi último latido,
todas mis ilusiones;
y haberte conocido
le habrá dado a mi vida algún sentido.

...y quizá una mañana
te dirá este papel que te he querido,
y todas mis canciones
te digan "¡no se ha ido,
aún sigue en tus bolsillos escondido!"

...y un corazón de tinta, desteñido,
encontrarás en todos tus rincones.